Me encanta este cartel que vi en Soweto, Sudáfrica: «El alcohol no resolverá tus problemas… pero tampoco el agua lo hará». Entonces, ¿qué resolverá nuestros problemas? Bueno, yo creo que no es «qué» sino «quién»: nosotros lo haremos. La solución no viene de lo externo sino de lo interno, de nosotros. Por supuesto, a menudo es necesario aplicar un cambio en los hábitos, pero esos cambios no harán ninguna diferencia si no hay una comprensión consciente y clara, una decisión y una voluntad de aplicar el cambio, que siempre es «interno».

Puede que no siempre seamos los dueños de lo que nos sucede, especialmente en nuestro mundo global e interconectado, donde todo está dirigido a permitir cada vez menos libertad y control a nivel individual. Pero hay una libertad fundamental que siempre será nuestra: la libertad de decidir CÓMO elegimos vivir lo que ocurre, lo que nos sucede. No es una idea nueva…. leen a Epicteto, el famoso filósofo estoico romano. Pero sigue siendo exacto, más aún hoy en día.

Creo que aquí está la verdadera solución a nuestros problemas: en nuestra capacidad de ejercer nuestro libre albedrío para decidir cómo vivir lo que nos sucede.